Importancia del reciclaje de metales

Es durante las últimas décadas donde se han vuelto más evidentes las consecuencias de la explotación desmedida e irresponsable de los recursos naturales por la serie de cambios ambientales que está sufriendo el planeta, los que afectan no únicamente a los humanos, sino a todos los seres vivos. Uno de los factores que influyen en la contaminación, sin lugar a dudas, es el mal manejo de residuos sólidos, principalmente en zonas urbanas. Con el objetivo de sensibilizar a la población sobre el impacto que tienen hasta las actividades más cotidianas, se han implementado campañas que buscan reducir los niveles de contaminación, el consumo de combustibles fósiles y adoptar medidas como el reciclaje de metales y otros desechos. En esta ocasión hablaremos de la importancia que tiene el reciclaje y la reutilización del metal y de la manera en que se procesa en plantas de fundición secundaria.

Como acabamos de mencionar, uno de los principales factores que influyen en los altos niveles de contaminación actual es el mal manejo de desechos sólidos, y al lado del exceso de consumo de combustibles fósiles, que es bien sabido que emiten dióxido de carbono, gas responsable del efecto invernadero, es de las actividades más preocupantes en zonas urbanas.

reciclaje de metales

Por ello, las campañas de reciclaje, recuperación y aprovechamiento de recursos se enfocan mucho en el reciclaje de metales, el que resulta clave para mejorar el estado general del medio ambiente, reduciendo la contaminación, y que además ofrece muchos beneficios económicos para la industria del metal. La explicación de esto se encuentra en la gran inversión que implica en tiempo, esfuerzo y dinero los procesos de extracción de metales, así como los procesamientos primarios a los que se tienen que someter para hacerlos adecuados para su uso, actividades que además generan contaminantes.

Con lo anterior no se beneficia únicamente la industria del metal, también las industrias que emplean distintos tipos de metales como materia prima obtienen excelentes beneficios, como es el caso de la industria automotriz. Podemos tomar esta como ejemplo para darnos una idea más clara de las ventajas de reciclar metales si consideramos que son necesarios aproximadamente 700 kg de acero para fabricar un automóvil de tamaño mediano y alrededor de 200 kg de metales no ferrosos. Con la alta demanda de este tipo de vehículos actualmente, la producción automovilística por sí misma podría agotar las reservas de estos metales en caso de que no se reciclaran, sin mencionar la cantidad de desechos sólidos obsoletos que difícilmente podrían almacenarse correctamente en rellenos sanitarios públicos.

Se estima que el reciclaje de metales permite ahorrar alrededor del 90% de la energía empleada para extraerlo y procesarlo a nivel primario, en específico energía eléctrica, que como es sabido para generarla son necesarios procesos que implican un gran consumo de agua y la explotación de ecosistemas naturales. Por tanto, adoptar la reutilización y reciclaje es una excelente medida para reducir tanto la contaminación del aire como del agua y la tierra, y gracias a que los procesos empleados para ello evitan que los metales pierdan sus propiedades originales, de modo que pueden emplearse una y otra vez sin que ello implique que sus características químicas, mecánicas o físicas se vean alteradas. Es precisamente por esta razón que se recomienda a los sitios donde se generan desechos metálicos de cualquier tipo separarlos del resto de los desechos y llevarlos a centros de reciclaje o plantas de fundición secundaria, en donde se encarguen de clasificarlos, limpiarlos y prepararlos para fundirlos y volver a utilizarlos en numerosas aplicaciones.

Hoy en día la práctica de reciclaje de metal para su regeneración se vuelve cada vez más popular, y de hecho en Estados Unidos un porcentaje cercano al 60% del acero producido anualmente proviene de la recuperación de chatarra de hierro. Esto como ya hemos mencionado, beneficia a las industrias que emplean como materia prima metales para procesarlos y fabricar productos destinados para uso industrial o doméstico, principalmente en lo referente a su economía. Además, tiene beneficios para la población general, que se ven reflejados en una reducción de los niveles de contaminación, pues a mayor demanda de metales reciclados se establecen más centros especializados en su procesamiento, de modo que el manejo y disposición de estos desechos se lleva a cabo de manera correcta, reduciendo los riesgos que implicaría dejarlos en cualquier relleno sanitario, y al mismo tiempo genera empleos, así que los beneficios del reciclaje son, además de ambientales, económicos y sociales.

Ahora bien, para que se puedan disfrutar de todos los beneficios que hemos mencionado resulta fundamental gestionar correctamente la chatarra metálica. Esto es un proceso que toma varios pasos que van desde la recolección de los desechos metálicos hasta su fundición en plantas especializadas, pasando por una adecuada clasificación y limpieza. En publicaciones anteriores en el blog de Mecomsa hemos descrito el modo en que se realiza la separación de desechos metálicos según diferentes categorías y cómo se hace su limpieza de grasas, plásticos y solventes que puedan generar gases contaminantes al momento de hacer la fundición.

Como recordarás, son tres las categorías en las que se dividen este tipo de desechos: la chatarra generada en las plantas de fundición, la que proviene de fabricación de productos metálicos, la generada por envases, desechos de maquinaria y materiales obsoletos. A las primeras dos categorías pertenecen los desechos limpios, que pueden fácilmente fundirse y volver a utilizarse y debido a que la industria metal mecánica es la mayor generadora de basura metálica, hay mucha más chatarra limpia que sucia. La razón por la que envases, materiales obsoletos y los desechos de maquinaria son considerados desechos sucios, es porque estuvieron en contacto con sustancias químicas de diferente tipo y requieren de una limpieza a profundidad antes de poder fundirse en planta, aunque también pueden aprovecharse, siempre y cuando se liberen de solventes, aceites y soluciones ácidas, no emitirán contaminantes que además de modificar las características del material, causen un daño a la atmósfera.

Si deseas conocer más acerca de la importancia del reciclaje de metales y del proceso como se lleva a cabo, te invitamos a ponerte en contacto con nosotros y a mantenerte al pendiente de nuestro blog. En Mecomsa, con más de 28 años de experiencia en la comercialización de ferroaleaciones y metales especiales para fundición, contamos con un proyecto de reciclaje que opera bajo los más altos estándares de seguridad y calidad; con gusto te atenderemos y resolveremos todas tus dudas.