Conozca más sobre el plomo

Saludos cordiales a los que nos brindan una parte de su tiempo al visitar el blog de nuestra empresa Mecomsa (experta en el reciclaje y la comercialización de metales y aleaciones de hierro), desde el cual, deseamos acercarnos a la población mexicana, en especial a las industrias que necesitan de elementos metálicos en sus operaciones. Todo ello, a través de información clara, sencilla, detallada y sobre todo, de interés.

Esta ocasión queremos hablar sobre uno de los metales que nos encargamos de reciclar y distribuir, el cual se conoce desde hace tiempo y es de mucha utilidad en nuestra época, a saber, el plomo. Con mayor precisión, hablaremos primero sobre el antes y el después de este elemento en la vida de los hombres, y posteriormente explicaremos su importancia en la sociedad así como su impacto en el medio ambiente.

Recuerde que si desea vender o comprar este metal acuda con profesionales confiables como los que laboran en Mecomsa. 28 años en el mercado nos respaldan. Sin más que agregar, atendamos al tema que nos corresponde en esta entrada, la cual, esperamos agrade a los lectores.

El pasado y la actualidad del “Pb” en la vida humana.

El metal que nos compete en este artículo, es hoy designado bajo el símbolo Pb y ocupa el número 82 en la tabla periódica, más, en el pasado no era conocido por estas características, sino por sus propiedades y funciones para la vida de nuestros ancestros. Se trata de un recurso natural cuyo conocimiento es muy antiguo debido a su abundancia, gracias a ello los hombres del pasado tuvieron acceso a él y comprobaron la facilidad con que podía ser fundido. Según investigadores e historiadores, el primero en llevarlo y darlo a conocer en la Grecia antigua fue Midácritas.

Posteriormente, en Roma antigua, el viejo Plinio dejó testimonio de que dicho elemento era usado para la creación de láminas sobre las cuales era posible escribir; además era muy utilizado en bañeras y cañerías recubiertas. Los arqueólogos han encontrado una gran cantidad de volúmenes en el interior de las tumbas romanas. Un dato curioso, es que el símbolo Pb procede del latín plumbum, tal y como era conocido por los antiguos habitantes del imperio romano.

La escritura sobre láminas de plomo es un método muy antiguo y disperso en diversas regiones de occidente, por ejemplo, Pausanias hace alusión a unos textos de Hesíodo redactados sobre dichas hojas. Ya en la era medieval, se usaba este metal para la confección de planchas enormes en techumbres y para el revestimiento de los armazones de las flechas. Igualmente, se fundían muchos mascarones, medallones, etcétera, en él, y se creaban fuentes bautismales.

Hoy en día, se usa para recubrir cables de aparatos eléctricos como televisores, teléfonos, cableado de computadoras, etcétera. Debido a  su ductilidad es ideal para estas aplicaciones, pues puede ser estirado con el fin de crear una funda capaz de rodear a los conductores internos. El uso del Pb en la elaboración de pigmentaciones artificiales (como los cromatos, el silicatoeno, el sulfato básico y el tetróxido de Pb),  se ha mostrado muy relevante, por lo que su uso continúa y pretende seguir de esa manera.

Para los plásticos de cloruro de polivinilo se utilizan como estabilizadores variedades del plomo, como los carbonatos y ácidos orgánicos. También es útil para la elaboración de esmaltes para cerámicas o vidrio, insecticidas para el cuidado de los cultivos, e incluso para optimizar las cualidades magnéticas de imanes cerámicos y como material del tipo piezoeléctrico.

Impactos en el medio ambiente.

Es necesario hablar de este tema, ya que existen muchas confusiones en torno a este metal, capaz de proporcionar grandes beneficios o de derivar en desventajas para la naturaleza. Todo depende de la prudencia del hombre a la hora de tratar con este material. Se trata de un elemento que se genera de forma natural, es decir, un recurso natural que puede acontecer en el planeta sin la intervención humana. ¿Qué quiere decir esto? Que de ninguna manera representa una amenaza para el medio ambiente, sin embargo, en concentraciones elevadas originadas por la mano del hombre, puede implicar daños tanto a la salud como al entorno natural.

Un ejemplo de ello son las sales de plomo liberadas mediante los tubos defectuosos de escape de los diversos medios de transporte (todos aquellos que usan combustibles extraídos del petróleo). Las partículas más grandes se retienen en las superficies terrestres y acuáticas, generando acumulación dañina para las criaturas que viven en ambos medios. Esto tiene implicaciones incluso en el consumo humano, ya que es posible que los animales pescados estén contaminados por este metal.

El Pb en altas concentraciones, puede causar en las criaturas vivas daños severos,  que van desde el envenenamiento, hasta paros cardio-respiratorios. Hay algunos animalitos muy susceptibles a este metal, como los invertebrados, los cuales pueden sufrir alteraciones en su organismo. Por tal motivo, es necesario hacer conciencia sobre la forma en que se utiliza dicho recurso natural, de manera que ningún ser vivo resulte agraviado por las actividades humanas.

Una alternativa con tendencia ecológica en el uso de plomo, es el reciclaje, pues de esta manera se evitan las altas concentraciones. En Mecomsa nos hemos comprometido a trabajar responsablemente, evitando causar daños a la naturaleza, por ello, nos dedicamos a la compra de este metal para su reciclaje y total aprovechamiento.

Esperamos que esta entrada haya sido amena para los lectores, por ahora nos despedimos invitándolos a que se mantengan al pendiente de nuestras publicaciones. ¡Hasta la próxima entrada de este blog abierto para ustedes!

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