Algunos apuntes sobre la utilización del plomo

¡Hola!

Te damos la bienvenida a otra entrada de nuestra serie dedicada a la implicación que han tenido distintos metales en la historia de la humanidad. El día de hoy nos ocuparemos del plomo, un material sumamente fabuloso por todos los alcances que tiene respecto a sus aplicaciones pero que de la misma manera a veces es estigmatizado. También revisaremos algunas técnicas novedosas que nos protegen de las malas aplicaciones que se le dieron en el pasado y por lo que también se volvió tan controversial.

Empecemos por establecer que un material no es por sí mismo dañino o que las empresas que lo utilicen estén siempre tras algo negativo. Muchas de las razones por las cuales el plomo se introdujo en prácticas donde su utilización no era factible, están directamente relacionadas con el poco conocimiento que se tenía de ciertas ciencias y factores químicos en años pasados. Es por eso que resulta tan importante apoyar los descubrimientos científicos y tecnológicos, pues es gracias a ellos que podemos conocer los alcances benéficos o perjudiciales de tal o cual sustancia. El conocimiento pleno de nuestros elementos es la única estrategia para usarlos adecuadamente.

Ahora que hemos hecho esta aclaración podemos comenzar a analizar la utilización de este  metal en distintas etapas de la historia. Partamos por el hecho de que se trata de uno de los elementos metálicos más conocidos, por lo que su utilización se puede rastrear en casi todas las áreas ocupacionales que ha tenido el ser humano. Para las primeras civilizaciones que lo utilizaron resultó fundamental, dado que sus procesos de extracción y fundición eran sumamente sencillos. Los primeros instrumentos fabricados con este material, incluso se han encontrado en diversas locaciones de Grecia. Quizás, una de las aplicaciones que más llaman la atención durante este lapso o época es en los recintos mortuorios, pues muchas de las tumbas se encuentran con algún objeto o placa que contiene el metal.

Siglos después, el Imperio Romano transformó por completo las planeaciones urbanísticas que se utilizaban durante esas épocas al crear diversas innovaciones hidráulicas, entre ellas, los acueductos, sistemas de transporte de agua que les permitió extender la funcionalidad de las ciudades. Estos sistemas que fueron antecedentes de las tuberías modernas, eran tratados con varios metales, entre ellos el de nuestro interés.

Se hizo de esta manera pues presentaban un alto nivel de resistencia frente a la corrosión causada por la corriente líquida. Gracias a esta efectividad comprobada se siguió utilizando durante varios siglos hasta que se descubrieron otros elementos más óptimos para llevar a cabo el traslado del agua.

Durante la Edad Media, su uso se orientó hacia las estrategias armamentísticas. Se aplicaban láminas metalizadas para proteger los armazones de las flechas, como revestidura en los muros exteriores de las torres (pues estas eran las más vulnerables a los ataques) y en algunas ocasiones era parte de las aleaciones que se utilizaban para conformar las espadas de los caballeros. Por el lado ornamental, se han encontrado varias piezas decorativas que tienen algún grado de plomo en su composición no sólo de la Edad Media, sino también en épocas posteriores.

En la actualidad, gracias al trabajo científico que se ha desarrollado alrededor de los distintos componentes químicos descubiertos hasta ahora, se han podido establecer mejores limitantes respecto a la utilización del plomo para evitar que llegue a causar daño directo en sus usuarios o  en el ambiente. Por ejemplo, hace algunos años todavía se comercializaba gasolina con este material, lo que generó altas concentraciones de contaminantes en el aire. Ahora, su aplicación está mucho más enfocada a materiales de construcción o electricidad, esto último porque resultó tener grandes niveles de ductilidad.

  • Trátese de baterías alcalinas o eléctricas, la presencia del metal es fundamental, incluso en aquellas que cuentan con un sistema recargable. Es importante saber que debido a la densidad de todos los materiales que conforman estos dispositivos, se desechan de la manera adecuada. Lo más recomendable en estos casos es llevarlas a un depósito.
  • Equipo de radiación. Estos instrumentos se trabajan en distintas industrias, desde las maquilas hasta la medicina, por lo tanto se colocan estructuras metalizadas que detienen la expansión de las ondas y las conservan sólo en el lugar en el que son necesarias.
  • En la electrónica son parte de los tubos que permiten la generación de imágenes, principalmente en monitores de televisión, pero con el auge de la computación y los dispositivos móviles su utilización se ha expandido.
  • Recubrimiento de los cables electrónicos, casi en su mayoría, no importando la aplicación. Específicamente resultan bastante ventajosos cuando se instalan en sistemas de luz, internet o cualquier otro campo, que se encuentra a la intemperie.
  • Aunque en menor volumen se sigue utilizando como un importante estabilizador de algunos colorantes sintéticos o herramientas para añadir color. Sólo se ha buscado erradicar su aplicación en materiales que están orientados a los niños, dejando su aplicación sólo en pigmentos que se utilizan a nivel industrial.
  • El terreno de la plomería, soladura y construcción siguen siendo los sectores más rentables para este metal.

Esperamos que con el contenido de este artículo hayamos logrado difuminar algunas dudas respecto a la utilización de este y otros metales en las actividades de construcción o cualquiera que sea el sector en el que pienses aplicarlo. Te invitamos a seguir visitándonos en este blog, y te encomiamos sobre todo a mandarnos tus sugerencias para alimentarlo con información realmente útil para tus intereses.

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